Los hidratos de carbono no son el enemigo

En esta entrega toca hablar de los hidratos de carbono, pues la aversión que se está creando en torno a este nutriente es desmesurada y perjudicial para la salud.

Los hidratos de carbono aportan una valiosa fuente energética al cuerpo humano (en particular al cerebro) y están presentes (en cantidades significativas) en diversos grupos de alimentos: frutas (manzana, naranja…), lácteos (leche y yogur principalmente), legumbres (garbanzos, lentejas…), tubérculos (patata, batata…), cereales (arroz, avena…) y sus derivados (cuscús, pan…). Para que los cereales y sus derivados te aporten energía de forma prolongada además de todos sus nutrientes (vitaminas del complejo B, minerales y fibra) es recomendable consumirlos en su forma integral.

Es probable que si ya has realizado muchas dietas con anterioridad seguramente habrás llegado a la conclusión de que “los hidratos son malos” o de que “los hidratos engordan” porque cuando los quitas de tu alimentación adelgazas. No obstante, esto es una verdad a medias (como muchos de los mitos que hay en torno a los alimentos). En otras palabras, pierdes peso porque gran parte de este nutriente se almacena en el cuerpo con agua. De esta forma, al reducirlo en tu alimentación conseguirás perder peso de forma rápida (en los primeros días) mayoritariamente por deshidratación. Asimismo, el restringir este nutriente también puede empeorar tu masa muscular, tu salud intestinal y tu control del apetito; razón por la cual sueles tener muchas “ganas de picar” a la hora de la merienda y/o de cenar. Esto se debe a que el no introducir alimentos ricos en hidratos de carbono a la hora de comer disminuye tu nivel de azúcar en sangre por la tarde y aumenta tu apetito considerablemente. Esta situación fisiológica junto con el cansancio generado tras una larga jornada laboral, potencia que te decantes por alguna alternativa (snacks, bollería, embutidos…) poco recomendable. Por consiguiente, consumir alimentos ricos en hidratos de carbono no es incompatible con tu salud ni con ver resultados positivos en la pérdida de grasa. Lo único que hace falta es personalizar las cantidades de este grupo de alimentos (como de los otros) a tu estilo de vida y a tus necesidades. Y para ello…

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